lunes, 3 de marzo de 2014

Como convivir con una o unas enfermedades vitalicias o con una persona que las sufre.

En la primera entrada metida ya en la labor hablare sobre como vivir con una o unas enfermedades vitalicias o lo que es lo mismo, estar enfermo hasta la muerte.

Primero dejar constancia de los tipos de traumas ocasionados por la salud física que pueden encontrarse en la vida, obviamente os voy a resumir.

Enfermedades o heridas que no representan un mayor estorbo que el de tiempo de curación:

 Estas son por ejemplo resfriados graves, dolores de muelas, torcerse un tobillo, heridas leves y medias y un largo etc de situaciones en las que aunque estemos enfermos o heridos solo hay que esperar un tiempo a la corta para que se solucione y no significa que haya una secuela posterior mas allá de alguna cicatriz o similar.
 
Enfermedades o heridas de largo tiempo pero sin secuelas:

Solo es una ampliación de las anteriores, con la contra de que el tiempo de recuperación supera el par de meses y eso hace mella en nuestra mente, empezando a poder causar problemas serios en esta.

Enfermedad o heridas con secuelas:

Una operación de rodilla, una pulmonía, una mala curación de un hueso roto…todo estos ejemplos contribuyen a que la persona sepa que en un futuro lo que les ha pasado traerán problemas, leves a veces, serios otras.  La enfermedad o heridas están curadas pero deja una cicatriz en el funcionamiento del cuerpo.

Enfermedades sin cura o secuelas graves:

Aquí hay dos tipos, las enfermedades mortales, como el cáncer avanzado, enfermedades de progresión, y las enfermedades que pueden controlarse aunque siempre estén ahí como la artritis, una parálisis, un problema del corazón etc.  Hay que tenerlas muy diferenciadas ya que son totalmente opuestas y hay distintas formas de tomárselo.

 Una vez hemos separado en clases el tipo de lesiones o enfermedades podemos hablar de su impacto mental, hay varias formas de tomarse las cosas, pero lo resumiré en 4 formas básicas que pueden ir variando según el estado de animo

-El Miedoso. El miedo empieza a florecer en el interior y hace que poco a poco este nos vaya consumiendo, vivimos en el pasado más que en el futuro y le tenemos miedo al presente.

-Pasotismo. ¿Y? Estoy enfermo o herido pero paso, de algo me tengo que morir. Esta no es la peor aunque lo parezca, es una mezcla entre la necesidad de no pensar en ello y el enfado de recordar lo que se tiene
.
- Optimismo extremo. No pasa nada, todo se arregla, sin problemas! Solo hay un problema con este tipo de personas, y es que si son de extremos tendrán cambios bruscos entre el optimismo y cualquiera de los anteriores, siendo la pescadilla que se muerde la cola, es el caos del dolor en estado puro.

-Y la más peligrosa, El ignorante. El ignorante es aquel que lo sabe, pero no lo sabe, el que lo ignora pero no de forma consciente. Aquel que nunca aceptara que esta mal porque en su mente hay un bloqueo que le impide ver la realidad como es. Estas personas suelen dejar de tomar medicaciones o no las tienen muy en cuenta ya que piensan de forma inocente aunque errada que no les pasara nada.

¿Entonces estos son tipos fijos de comportamiento?

No, por experiencia propia puedo decir que siempre se pasa por un par de ellos, dependiendo de la salud mental y del tiempo de la enfermedad o la lesión, así como también depende si el estado anímico esta influido por causas químicas del cuerpo y el ambiente.

¿Cómo se tiene que comportar uno cuando un amigo o ser querido le dice que tiene una enfermedad mortal pero tratable?

Nunca, NUNCA se le deben de endulzar las cosas mas de lo que necesario, no es cuestión de protegerlo en una burbuja de cristal. Lo que es cierto es que la sensibilidad de esa personas será mucho mayor, teniendo cambios, hay que tener mucha paciencia, si crees que no puedes tenerla mejor díselo a no hacer nada.
El apoyo es muy necesario, esta mas que demostrado que las personas que sufren de depresión severa con enfermedades tienen menos tiempo de vida, el estado anímico es muy importante, no lo arregla todo pero puede dar muchas fuerzas y desatar una cadena de procesos en el sistema humano que mejore su estado de salud.

¿Si es mi pareja, como me comporto con ella?

En el caso de que sean enfermedades vitalicias tienes que armarte de paciencia, y no agobiar ni atosigar. Puede que necesite un poco mas de espacio, puede que no se atreva a decirte algunas cosas, la cuestión es que siempre estés ahí para apoyar y escuchar. Muchas veces pensamos que cuando alguien nos cuenta algo es para que le demos una solución cuando lo que en verdad quieren es simplemente que alguien les escuche y poco mas.

En el caso en el que se vuelvan huraños, reservados o haya un distanciamiento lo mejor es hablarlo siempre, hablando la gente se entiende e igual la persona enferma solo necesita un empujoncito para terminar de aceptar lo que les pasa.

Síntomas mentales a tener en cuenta

Obviamente hablamos del ultimo tipo de clases, donde es normal que haya problemas mentales a la larga si no se anda con muchísimo cuidado, aquí una pequeña lista de posibles problemas comunes que consideramos normales y que tienen que ser una alerta para que vayamos al medico. Por experiencia recomiendo ir al menos a pedir una segunda opinión, ya que hay mucho majadero suelto que no tiene devoción por su trabajo.

-Insomnio latente. Cuando no sepas porque duermas mal durante un periodo mayor a un par de semanas.

-Pesadillas recurrentes, pesadillas vividas. Todo el mundo tiene pesadillas, pero si se repiten con asiduidad (que digo yo, al menos el 50% de lo que recuerdes de haber soñado) deberías de tomar medidas.

-Poca o mucha hambre. Ambos son síntomas de ansiedad o estrés, mucha gente no se da cuenta cuando pasa por eso es tan necesario el apoyo de alguien en esos momentos.

-Desgana. Todo empieza por “un día no salgo” y se transforma en “llevo 1 mes sin salir con nadie…” es lo mas peligroso, ya que una cosa lleva a la otra y es el comienzo de una gran amistad entre la desidia y la depresión.

-Cambios bruscos emocionales a diario.

-Manías que antes no había; desde tocar a la puerta dos veces hasta contar el número de servilletas que se usan en la casa al día.

-Cambio de ropa. Mucha gente cuando esta enferma en un largo periodo se deja de lado, su ropa se vuelve mas común, no se arreglan mucho o nada, su higiene falla a veces o descuidan su imagen lo suficiente como para preocuparse. En el caso contrario, también puede ser que esa persona se exhiba más de lo necesario o se arregle mucho más que antes, llegando a resultar raro para las personas que la rodean.


Y ahora viene mi mensaje personal, para aquellos que habéis llegado hasta aquí leyendo, aquellos que estén enfermos o que tengan gente enferma. Es necesario ocupar su tiempo, ayudarle a salir del agujero, lanzarle una cuerda y que poco a poco vaya saliendo. De nada sirven los gritos, los reproches o las lagrimas, y aun menos las malas formas si ves que tenemos un mal día. Nosotros en su mayoría pasamos los primeros años asimilando lo que nos queda, que tendremos X o Y secuelas, que debemos depender de unas pastillas, que sabemos que nuestra esperanza de vida es inferior a la de una persona normal.

Si vuestra familia no lo acepta no dejéis que eso os hunda, mejor solos que mal acompañados, tenemos que saber cuidarnos solos si fuese necesario ya que muy pocos se quedan por siempre y para siempre. 


Simplemente, paciencia, esto no es fácil y nunca lo será.

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